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«Yo era ateo pero ahora creo» en C. Tangana: El Madrileño se gana a Andalucía Big Festival


«Yo era ateo pero ahora creo» en C. Tangana: El Madrileño se gana a Andalucía Big Festival

Hugo Cortés

El Madrileño se coló en la fiesta del rock y se llevó de calle a todos los que resistieron hasta la madrugada de la primera jornada

Regina Sotorrío

Cuatro tipos gritaban al final de una canción en la que no habían parado de saltar y bailar. «¡Y habíamos quedado para Rage Against the Machine!», exclamó uno. Y todos rieron. C. Tangana convirtió en ‘tanganistas’ anoche a más de un roquero y metalero de la vieja guardia en Andalucía Big Festival. Como el mismo canta en uno de sus temas más celebrados, «yo era ateo pero ahora creo» en El Madrileño.

C. Tangana se coló en la fiesta del rock y se llevó de calle a todos los que resistieron hasta la madrugada con la mejor puesta en escena de la jornada. Hasta 30 personas entre músicos de banda y cuadro flamenco componían una propuesta muy teatral que llenaba por completo el escenario principal del Cortijo de Torres. Entre ellos, Niño de Elche o el guitarrista Yerai Cortés. Juntos montaron un singular tablao alrededor de veladores donde lo mismo sonaba un quejío, una bachata que una base electrónica. Con el rapero sentado en el centro de la mesa rodeado de su familia flamenca y brindando a cada rato, la imagen parecía la réplica urbana del cuadro de la Última Cena.

Fue un descubrimiento para quienes se habían dejado llevar por los prejuicios que pesan sobre las músicas urbanas pero también para los muchos extranjeros que móvil en mano grababan la escena con cara de alucinar por minutos. Sobre todo, cuando Pucho y los suyos se ponían ‘jondos’ a su manera. O cuando los tambores y los metales hacían retumbar el sonido en los cuerpos con sus marchas procesionales. Sin duda, de los momentos más potentes del concierto.

Y fueron muchos por esa habilidad de pasar de lo más racial a lo vanguardista en segundos, de superponer incluso ambos mundos con una naturalidad pasmosa. Y la mezcla funciona. La masa coreó sus grandes himnos: ‘Comerte entera’, ‘Demasiadas mujeres’, ‘Cambia’, ‘Ingobernable’, ‘Tú me dejaste de querer’… Él lo agradecía ejerciendo como un maestro de ceremonias cercano y atento con el público al que parecía mirar uno a uno gracias a una perfecta realización audiovisual.



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